Rehicimos nuestra web desde cero y para Google es la misma: cómo migramos de WordPress a Astro sin perder SEO

Rehicimos la web de Deseo Lab desde cero. Otro CMS, otro código, otro diseño. Y para Google es la misma web. Esa era la idea.
Casi todos los rediseños que vemos pierden tráfico el primer mes. No por el diseño, sino por lo que nadie revisa: URLs que cambian, titles que desaparecen, hreflang roto, imágenes antiguas que dan 404. El diseño nuevo se aprueba en una reunión. Los 100 detalles que Google ya tenía indexados no los mira nadie.
Este artículo explica el método que usamos para pasar de WordPress a Astro sin perder ni una URL, por si estás a punto de rediseñar la tuya.
Por qué los rediseños pierden tráfico
Google no ve tu diseño. Ve URLs, y en cada URL unas señales que lleva meses o años aprendiendo: qué title tiene, qué describe, cuál es la versión canónica, qué versión corresponde a cada idioma y qué tipo de contenido es.
Un rediseño suele cambiar varias de esas cosas a la vez sin que nadie lo decida:
- URLs que cambian. El CMS nuevo genera las rutas de otra forma: sin barra final, con
/blog/delante, con el nombre del archivo en lugar del slug. - Titles y meta descriptions que desaparecen. Estaban en un plugin de SEO que no se migra, y la web nueva pone el nombre de la página por defecto.
- Hreflang roto. En una web multilingüe, cada idioma tiene que apuntar a sus equivalentes. Basta con que una página no tenga traducción para que el conjunto deje de cuadrar.
- Imágenes antiguas que dan 404. Las rutas
/wp-content/uploads/...están en Google Imágenes, en artículos de otras webs y en emails antiguos. - Schema que se pierde. Los datos estructurados que generaba un plugin dejan de existir y nadie lo nota hasta que desaparecen los resultados enriquecidos.
Ninguno de estos fallos se ve en la web. Todos se ven en Search Console, tres semanas después.
Antes de tocar un píxel: el inventario
Lo primero que hicimos no fue diseñar. Fue hacer inventario de lo que había.
1. Listamos todas las URLs públicas
Rastreamos la web antigua y sacamos sus 100 URLs públicas, en español, inglés y búlgaro: páginas de servicios, casos de éxito, artículos del blog, autores, categorías y páginas legales.
Esa lista es la frontera: ninguna de esas URLs puede desaparecer.
2. De cada URL guardamos su ficha SEO
Para cada una guardamos, en un archivo que no se toca:
- La ruta exacta, con su barra final.
- El
<title>y la meta description. - El canonical y la directiva robots.
- El conjunto completo de hreflang.
- Los tipos de schema (JSON-LD) que tenía.
Es la foto de lo que Google conoce hoy. Todo lo que hagamos después se compara con esa foto.
3. Una comprobación automática decide si se publica
Comparar 100 páginas a mano una vez es posible. Hacerlo cada vez que se cambia algo, no. Así que montamos una comprobación que construye la web nueva y la compara, URL por URL, con el inventario.
Si una ruta no existe, si un title ha cambiado, si falta un hreflang o desaparece un tipo de schema, la comprobación falla y la web no se publica. No depende de que alguien se acuerde de revisarlo: va en el mismo proceso que despliega la web.
4. Las URLs antiguas de las imágenes siguen funcionando
Copiamos los archivos originales de WordPress a la misma ruta en la web nueva. Una imagen que vivía en /wp-content/uploads/2025/10/foto.jpg sigue viviendo ahí. Las nuevas se sirven optimizadas, pero las antiguas no dan 404 a nadie que las enlazara.
5. Los cambios de SEO que sí queríamos, aparte
Un rediseño también es una oportunidad para mejorar titles flojos o descripciones que no convertían. La trampa es mezclar esas mejoras con los cambios accidentales: si todo cambia a la vez, no sabes qué es intencionado y qué es un error.
Por eso los cambios deliberados van en una lista separada, decididos uno a uno. La comprobación los acepta porque están anotados. Todo lo demás tiene que quedarse igual.
El resultado

Pasamos de WordPress a Astro, una web estática y mucho más ligera, sin perder ni una URL. Mismo contenido para Google, otra web para quien la visita.
Y la nota de Lighthouse: 100 en rendimiento, 100 en accesibilidad, 100 en buenas prácticas y 100 en SEO.
Una web estática no carga plugins ni consulta una base de datos en cada visita: el HTML ya está construido. Eso se nota en la velocidad, que también mueve las conversiones, y en el mantenimiento. No hay actualizaciones de plugins que rompan algo un viernes por la tarde.
Preparada también para ChatGPT y compañía
De paso dejamos la web lista para que la entiendan los asistentes de IA, que cada vez son más la primera puerta de entrada:
- Schema en cada página. Organización, servicios, artículos, autores, preguntas frecuentes y migas de pan, en JSON-LD. Es la forma más directa de decirle a una máquina qué es cada cosa.
- Un archivo llms.txt. Un índice en texto plano de las páginas importantes de la web, pensado para modelos de lenguaje.
Si quieres profundizar en esta parte, Petya lo explica en cómo aparecer en las respuestas de la IA.
Checklist para migrar tu web sin perder SEO
Si estás a punto de rediseñar, esto es lo mínimo que revisaríamos:
- Exporta todas las URLs públicas desde un rastreo y desde el sitemap. Cruza con Search Console para no olvidar páginas con tráfico que no estén enlazadas.
- Guarda la ficha SEO de cada URL: title, meta description, canonical, robots, hreflang y schema.
- Decide qué URLs cambian y prepara un 301 para cada una. Si puedes evitar cambiarlas, mejor.
- Conserva las rutas de imágenes y archivos antiguos, o redirígelas.
- Separa los cambios SEO intencionados de todo lo demás y anótalos.
- Compara la web nueva con el inventario antes de publicar, no después. Y cada vez que cambies algo, no solo el día del lanzamiento.
- Vigila Search Console las semanas siguientes: errores 404, páginas excluidas y caída de impresiones por URL. Para la revisión completa, usa nuestra checklist de auditoría SEO.
Lo que más nos ha enseñado
Un rediseño no es un proyecto de diseño. Es una migración. El diseño es la parte fácil.
Somos dos: Petya con el SEO y la IA, yo con el diseño y el desarrollo. Y este proyecto ha salido bien precisamente porque el SEO no llegó al final a “revisar”, sino que puso las reglas antes de que yo escribiera la primera línea de código.
Si vas a rediseñar tu web y te preocupa perder posiciones, así es como trabajamos en nuestros proyectos de rediseño web. Y si quieres saber primero cómo te ven hoy Google y la IA, pide la auditoría SEO gratuita antes de tocar nada.
¿A ti un rediseño te ha costado posiciones alguna vez? Nos interesa saber qué fue lo que se rompió.


